Todo Estado es, evidentemente, una asociaci n, y toda asociaci n no se forma sino en vista de alg n bien, puesto que los hombres, cualesquiera que ellos sean, nunca hacen nada sino en vista de lo que les parece ser buen ser bueno. Es claro, por tanto, que todas las asociaciones tienden a un bien de cierta especie, y que el m s importante de todos los bienes debe ser el objeto de la m s importante de las asociaciones, de aquella que encierra todas las dem s, y a la cual se llama precisamente Estado y asociaci n pol tica. No han tenido raz n, pues, los autores para afirmar que los caracteres de rey, magistrado, padre de familia y due o se confunden. Esto equivale a suponer que toda la diferencia entre stos no consiste sino en el m s y el menos, sin ser espec fica; que un peque o n mero de administrados constituir a el due o, un n mero mayor el padre de familia, uno m s grande el magistrado o el rey; es de suponer, en fin, que una gran familia es en absoluto un peque o Estado. Estos autores a aden, por lo que hace al magistrado y al rey, que el poder del uno es personal e independiente, y que el otro es en parte jefe y en parte s bdito, sirvi ndose de las definiciones mismas de su pretendida ciencia.
ThriftBooks sells millions of used books at the lowest everyday prices. We personally assess every book's quality and offer rare, out-of-print treasures. We deliver the joy of reading in recyclable packaging with free standard shipping on US orders over $20. ThriftBooks.com. Read more. Spend less.